El Viaje

Vislumbro en tus ojos juguetones
las preguntas rigurosas de siempre,
¿te acordaste de mí en tu viaje?
¿qué fue lo que me trajiste?

Pues bien,
sí me acorde de ti;
y te traje:
el olor que desprenden las plantas cuando
llueve,
el aire que me golpeó la cara en pleno viaje,
las miradas alegres y tristes de la gente,
la sonrisa franca que aflora en un amigo.

En fin,
te traje también:
el suspiro que produce tu recuerdo.

Ciudad de México, 4 julio de 1991

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