La esperanza de ser otra en la alborada

Lloras
y tu llanto de mujer se esparce en las ciudades,
lloras
y tus lágrimas ruedan al fondo de los mares,
lloras
y tu llanto es arrastrado por la lluvia.

Sé que tu risa se marchó, y se
desplaza muy aprisa
se aleja hacia las montañas escabrosas,
tal vez mañana volverá
pero lo hará muy seria e iracunda;
quizá sea mejor así,
que disfrutes el ahora y no el mañana:
disfruta el color intenso de los mares
y la lluvia que galopando se aproxima;
disfruta del viento helado que ahora calla
y del ocaso de todas tus ausencias;
disfruta la fortaleza que anima a tu memoria
y de las voces que apenas si se escuchan;
disfruta de ese rayo de luz que llora y grita
y la esperanza de ser otra en la alborada;
disfruta de la nostalgia que hoy te agobia
y de la libertad que se asoma entre las sombras;
en fin,
disfruta de la tarde que se aleja:
con sol opaco y cargada de neblina.

Chilpancingo de los Bravo, Guerrero, México, sábado 17 de octubre del 2009

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