Ángeles Urbanos

Así llegaron ellos
al corazón de la ciudad ahogada;
así llegaron ellos,
como ángeles alados, y en actitud callada;
así llegaron ellos,
preocupados y angustiados, venidos de la nada;
así llegaron ellos,
irrumpiendo entre la multitud, de enormes avenidas;
así llegaron ellos,
imponiendo la ley de la preocupación y de la angustia;
así llegaron ellos.
Sí, eran ellos, lo sé:
eran Augusto, Bruno, Norma y Luz María.
Lo sé, eran ellos.
La nave en que llegaron
descendió y se estacionó en Cinco de Mayo; ahí,
cerca del Zócalo y sus palomas inmóviles llorando;
fue ahí, donde ellos se pararon
con todo su poder, y los nervios bien templados.
Salieron disparados a cumplir con su misión:
salvar y proteger a Erasmo;
eran: fractura y luxación.
Ante la admiración de los transeúntes
y reflejando el dolor se lo llevaron.
Eran ellos, lo sé, los ángeles urbanos.

Ciudad de México, 6 de mayo del 2006

Comments are closed.